León, Guanajuato, fue fundada el 20 de enero de 1576, por orden del Virrey Martín Enríquez de Almansa, en un territorio habitado desde siglos antes por pueblos toltecas, chichimecas y guamares. Desde sus primeros años como Villa de León, la ciudad incorporó el trabajo del cuero como parte constitutiva de su vida cotidiana: la ganadería introducida por los colonos españoles desde 1546 proveyó las pieles; las manos — indígenas, españolas, mulatas — las transformaron.
El Archivo Histórico Municipal de León registra la actividad zapatera en la ciudad desde 1645. Para 1608, un documento legal identifica ya a un hombre por su oficio como zapatero — testimonio de que la piel y el calzado eran, desde el siglo XVII, parte de la identidad productiva de esta tierra. En 1719, León contaba con 36 casas de manufactura zapatera. El oficio había dejado de ser artesanía doméstica para convertirse en vocación colectiva.
El conocimiento creció por transmisión. Cuando Julián de Obregón introdujo en la ciudad a maestros artesanos provenientes de Puebla, la curtiduría leonesa absorbió nuevas técnicas — la talabartería, la rebocería, el trabajo fino del cuero — y las integró a un saber propio que se fue depurando generación tras generación. Las familias que aprendieron el oficio lo heredaron. Las que lo heredaron lo perfeccionaron. Ese es el origen de una cadena de conocimiento que no ha sido interrumpida en más de cuatro siglos.
En 1926, un grupo de fabricantes fundó la Unión de Fabricantes de Calzado de León — hoy Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (CICEG) — consolidando institucionalmente lo que el tiempo ya había establecido en la práctica: que León era la capital de un oficio. Durante la Segunda Guerra Mundial, cuando la industria estadounidense volcó su producción al calzado militar, fue León la que abasteció al mercado civil del continente, demostrando al mundo su capacidad y su nivel.
Hoy, León concentra el 70% de la producción nacional de calzado de México, genera empleo directo e indirecto para más de 100 mil familias, y alberga SAPICA — el Salón de la Piel y el Calzado, reconocido como la plataforma de negocios más importante de la industria en América Latina, con presencia de compradores de más de 17 países. El Gobierno de Guanajuato, ha reconocido a León como la ciudad con uno de los clústeres de piel y calzado más completos del mundo.
CACHING POBEDA nació en este territorio. No como dato geográfico, sino como posición. Detrás de cada pieza que sale de esta Casa hay cuatro siglos de conocimiento acumulado, de manos que aprendieron de otras manos, de un oficio que en León no se enseña — se hereda. Ese es el suelo sobre el que se construye lo que aquí se crea.